Deshazte bien de los residuos de tu auto en Chile: Neumáticos, baterías y aceite
Mantener tu auto en buen estado es clave, ¿verdad? Pero, ¿qué haces con los residuos que genera? Neumáticos viejos, baterías agotadas, aceite usado... todo esto no puede ir a la basura común. En Chile, desde 2016 tenemos la Ley REP (Ley N° 20.920). Esta ley hace que los fabricantes e importadores se hagan cargo de organizar y financiar cómo se gestionan estos residuos. El objetivo es simple: menos basura y más reutilización, reciclaje y valorización. Así, cuidamos el medio ambiente y evitamos problemas serios.
La Ley REP es importante para ti porque incluye productos de tu auto como prioritarios: neumáticos, aceites lubricantes y baterías. Esto significa que ya hay sistemas para que te deshagas de ellos de forma segura y legal. El Ministerio del Medio Ambiente (MMA) se encarga de que todo funcione bien. La idea es simple: que pasemos de botar las cosas a darles una segunda vida, cerrando un ciclo para que los materiales no se pierdan.
Hablemos de los neumáticos fuera de uso, o NFU. ¡Son un montón! Se generan unas 140.000 toneladas al año en Chile, y muy poco se maneja bien. Desde enero de 2023, un decreto específico (Decreto Supremo N° 8 de 2021 del MMA) puso metas claras para su recolección y valorización. Los neumáticos se dividen en dos categorías con exigencias distintas: la Categoría A, para aros menores a 57 pulgadas (excluye aros 45, 49 y 51), que son la mayoría de autos, camionetas y camiones estándar. Y la Categoría B, para aros iguales o mayores a 57 pulgadas, que incluye también los aros 45, 49 y 51, conocidos como "neumáticos mineros".
Para los neumáticos de Categoría A, la meta es recolectar el 50% este año y valorizar el 25%, subiendo hasta el 90% para 2030. Entonces, ¿qué haces con tus neumáticos viejos? Lo más fácil es dejarlos en la misma tienda donde compraste los nuevos. Muchas ya tienen convenios con empresas autorizadas para su correcta disposición. Hay sistemas de gestión colectivos como Neuvol, Econeu y SIGA, y también individuales de marcas grandes (como Goodyear). Asegúrate de que te los reciba un transportista autorizado que pueda darte un certificado de destino final. Así, tus neumáticos pueden recauchados, triturados para canchas, palmetas o asfalto, o incluso usados como combustible alternativo en hornos de cemento.
Las baterías de auto usadas son residuos peligrosos. Piensa que tienen ácido sulfúrico y plomo; pueden contaminar el agua y el suelo por mil años si no se manejan bien. En Chile, se desechan más de 1,5 millones al año. Como son un producto prioritario de la Ley REP, hay opciones seguras para ti. Tiendas como Autoplanet y Sodimac las reciben sin costo. Empresas como Ecovalor, Chile Baterías y Ecobat se encargan de reciclarlas. De una batería se recupera agua industrial, polipropileno en pellets y plomo en lingotes, que se usan para fabricar nuevas cosas.
El aceite lubricante usado (ALU) es otro residuo peligroso. Solo un derrame pequeño puede contaminar muchísimo suelo y agua. El 59% del aceite usado en Chile viene de tu auto. Su manejo está regulado por el DS 148 sobre Residuos Peligrosos. Si cambias el aceite tú mismo, primero enfríalo. Luego, guárdalo en un recipiente limpio, a prueba de fugas y con tapa, como una botella de plástico. Es crucial que no lo mezcles con otros líquidos como anticongelante o líquido de frenos, porque eso impide su reciclaje. Llévalo a puntos de reciclaje autorizados: algunas estaciones de servicio, tiendas de autopartes, o empresas especializadas como Bioils, Futuroil y Vía Limpia. ¡Y no olvides que los filtros de aceite también se pueden reciclar! Drena el aceite antes en tu contenedor de ALU.
Si no manejas bien estos residuos, las multas pueden ser muy altas. La Ley de Tránsito (Ley N° 18.290, Artículo 192 bis) sanciona el transporte o depósito ilegal de basuras, desechos o residuos en la vía pública, sitios eriazos o bienes nacionales de uso público.
Si encargas a alguien que lo haga mal, puedes recibir una multa de 2 a 100 Unidades Tributarias Mensuales (UTM). Si eres el dueño del vehículo usado para botar residuos ilegalmente, la multa es la misma, a menos que demuestres que no sabías o no autorizaste su uso. Y si tú mismo depositas o transportas ilegalmente, la multa es de 2 a 50 UTM, y te pueden suspender la licencia de conducir e inhabilitarte para obtenerla hasta por dos años.
Lo más grave es si se trata de residuos tóxicos, peligrosos o infecciosos, como las baterías o el aceite. En esos casos, la multa sube de 20 a 150 UTM, y podrías enfrentar pena de presidio menor en su grado medio (541 días a 3 años), además de la suspensión de tu licencia e inhabilitación para obtenerla. Las multas pueden llegar hasta los $10.000.000 en situaciones extremas. Ojo, el transporte de residuos peligrosos necesita una autorización sanitaria de la SEREMI de Salud, un trámite que cuesta $30.400. Es mucho mejor y más simple usar los canales legales que ya existen.
Así que, la próxima vez que necesites deshacerte de neumáticos, baterías o aceite, recuerda que tienes opciones seguras y gratuitas. No solo evitas multas, sino que cuidas tu bolsillo y nuestro entorno. ¡Infórmate siempre en las fuentes oficiales para los detalles más actuales!
La información es general y puede cambiar; confirma fechas y montos en las fuentes oficiales.