Tu auto usado en Chile: ¿Cómo traerlo legalmente?
Si piensas traer un auto usado a Chile, lo primero que debes saber es que, en general, no se puede. La Ley N° 18.483, de 1985, es clara: solo puedes importar vehículos nuevos. Esta prohibición sigue totalmente vigente. Mucha gente no lo sabe y se lleva sorpresas, así que ojo con eso.
Pero ojo, como casi siempre, hay excepciones. No es un camino fácil, pero para ciertos grupos y situaciones sí se abren las puertas. Por ejemplo, si eres chileno y vuelves a vivir acá, o si tienes alguna discapacidad, podrías traer tu auto. También hay permisos para vehículos muy específicos, como ambulancias, coches bomba, o los que son realmente antiguos (más de 50 años). Y si vives en Zonas Francas como Iquique o Punta Arenas, hay reglas distintas, pero solo para moverte dentro de esas zonas.
Si eres chileno y vuelves a Chile para quedarte, tienes una franquicia especial (Partida 00.33 del Arancel Aduanero Nacional) que te permite importar un vehículo. Para usarla, debes ser mayor de 18 años y haber vivido fuera al menos 18 meses seguidos antes de volver, con interrupciones cortas permitidas. Solo puedes traer un auto por persona con esta franquicia. El vehículo puede ser nuevo o usado, pero si es usado y no tiene catalizador de tres vías, solo podrás usarlo en zonas rurales. Además, debes haberlo comprado en el país donde vivías al menos seis meses antes de tu regreso. Ojo, que excepcionalmente, puedes comprarlo en una Zona Franca chilena en los 120 días antes o después de tu llegada. Sirve para autos familiares, camionetas o casas rodantes, pero no para camiones articulados o motos usadas.
Tu auto debe llegar a Chile contigo, o dentro de los 120 días antes o después de tu regreso. Puedes pedir una prórroga si la necesitas, pero solo una vez y con justificación a la Aduana. Un detalle muy importante: si importas el auto con esta franquicia, no puedes venderlo, arrendarlo ni prestarlo por un tiempo. Son 3 años para autos y 5 años para camiones usados, contados desde que lo importaste. Para este trámite, la Aduana te pedirá varios documentos: una solicitud firmada, una declaración jurada ante notario (que diga que vuelves definitivamente y es tu primera vez usando la franquicia), el documento de embarque, la factura de compra o título de propiedad, un certificado de viajes de la PDI y un formulario con las especificaciones técnicas del auto.
Otra excepción importante es para personas con discapacidad. Si tienes tu discapacidad acreditada por el COMPIN, puedes importar un vehículo (nuevo o usado) pagando solo el 50% del Arancel Aduanero, que es un 3% del valor CIF. Un buen dato: el IVA lo puedes pagar en hasta 36 cuotas, si lo pides al Servicio de Impuestos Internos (SII). Aquí no necesitas contratar a un Agente de Aduanas. El vehículo debe ser para tu uso o traslado y mantener ese propósito por al menos 3 años. Ojo con los límites de valor FOB: hasta USD 29.629 para autos de pasajeros, hasta USD 35.018 para transporte de mercancía, y hasta USD 51.180 para vehículos de transporte colectivo de personas con discapacidad. El trámite lo haces directo en el Servicio Nacional de Aduanas, presentando tu resolución del COMPIN y otros documentos de identificación.
Si te encantan los autos clásicos, hay una opción. Puedes traer un vehículo que tenga 50 años o más de antigüedad. Eso sí, debe estar en su estado original o restaurado, según las normas de la Ley de Tránsito. Para esto, necesitas un informe técnico de una entidad como el Club de Automóviles Antiguos de Chile, que confirme que cumple con los requisitos. El auto entra temporalmente para esa inspección. Por otro lado, si vives en Iquique o Punta Arenas (Zonas Francas), puedes importar vehículos usados para usarlos solo dentro de esas zonas. Pero si quieres traer uno de esos autos al resto del país, la cosa se pone muy difícil. Casi siempre tendrás que cumplir las mismas exigencias que un auto nuevo, o alguna de las otras excepciones. Ah, y si el auto tiene el volante a la derecha, tendrás que adaptarlo al lado izquierdo.
Ahora, ¿cuánto te va a costar esto? Los impuestos se calculan sobre el Valor CIF, que es el costo del auto más el seguro y el flete. Primero, pagas un Derecho Ad Valorem del 6% sobre ese valor CIF. Este porcentaje podría bajar o incluso desaparecer si el auto viene de un país con el que Chile tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC). Luego, viene el IVA del 19%, que se calcula sobre la suma del valor CIF más el Derecho Ad Valorem. Para algunos autos, sobre todo los de alto valor, puede haber un Impuesto Adicional, también conocido como impuesto al lujo. Si el vehículo es usado, este impuesto tiene una rebaja del 10% por cada año de antigüedad, con un máximo del 50%. Además de los impuestos, considera el flete marítimo (por ejemplo, entre USD 1.200 y USD 2.500 desde Corea), el seguro, los honorarios de un Agente de Aduanas (casi siempre obligatorio), gastos portuarios y la homologación. Para que te hagas una idea: un auto con valor FOB de US$25.000, más flete y seguro, podría terminar pagando unos US$7.273,46 solo en tributos. Pero ojo, esto es un ejemplo. Siempre confirma los montos exactos con Aduanas.
Una vez que el auto llega a Chile, la autoridad principal es el Servicio Nacional de Aduanas. Pero hay un paso clave: la homologación vehicular. El Ministerio de Transportes, a través del 3CV, revisará tu auto para asegurarse de que cumple con todas las normas chilenas de emisiones, seguridad y dimensiones. Sin este Certificado de Homologación Individual Electrónico (CHI-e), tu auto no podrá inscribirse ni circular legalmente. Este certificado te da una exención de revisión técnica por 36 a 48 meses. Después de homologar y pagar todo, tienes que inscribir el auto en el Registro Civil, sacar el Permiso de Circulación en tu municipalidad, contratar el Seguro Obligatorio (SOAP) y, cuando se acabe el plazo de la homologación, llevarlo a Revisión Técnica.
Para que todo salga bien, te aconsejo contratar un Agente de Aduanas; ellos son expertos y te guiarán en el proceso (salvo si eres persona con discapacidad, que no es obligatorio). Si el auto viene de un país con TLC, asegúrate de tener un Certificado de Origen, porque te podría ahorrar el Derecho Ad Valorem. Y ojo, ten muy claro esto: un auto sin homologación no puede obtener patente, ni permiso de circulación, ni circular legalmente. Te arriesgas a multas y a que te lo retiren. Siempre, siempre, confirma las fechas y los montos exactos directamente en las fuentes oficiales, como el Servicio Nacional de Aduanas o el Ministerio de Transportes, porque las normativas pueden cambiar.
La información es general y puede cambiar; confirma fechas y montos en las fuentes oficiales.